Embarazo obligado por violación

27 de Marzo de 2018 a las 09:33 | Por: María Santos

La primera vez que la vi estaba caminando en los pasillos del Instituto Nacional de Perionatología (INPer), no tenía más de 16 años y su vientre indicaba que pronto nacería su hijo. Ella caminaba con gran dificultad, y cada tanto se detenía para recuperar el aliento. Mientras, la gente la veía con morbo: la señalaba y cuchicheaba delante y a sus espaldas.

La segunda vez que la vi fue en el consultorio, a las 2 semanas de la primera vez, allí supe que estaba por cumplir los 14 años. La revisaban tres médicos; esta niña era de talla pequeña, por eso su embarazo se hacía más dramático, tenía la piel quemada por el sol y su cabello era corto, disparejo y descuidado.

Su mamá salió del consultorio y triste le decía a una trabajadora social que no tenía opción. “Tenemos que regresar a la casa de mi suegro, porque allí vivimos, allí tenemos nuestras cosas y están mis demás hijos; además, mi esposo asegura que ese es nuestro hogar”, decía la señora, de no más de 30 años.

La trabajadora social le pedía que hiciera una denuncia “por el bienestar no sólo de su hija y de su nieta, sino de sus otros hijos y de usted misma”, argumentaba. Pero la mamá simplemente dejó de hablar. Ya no respondía a las preguntas, ni sugerencias.

Había sido el abuelo de la niña quien abusó de ella desde que tenía 9 años de edad. La niña comenzó a menstruar a los 12 y el siguiente año quedó embarazada. El padre de la niña solapaba a su propio padre (al abuelo que la violó) y ningún familiar había levantado una denuncia, sólo en el INPer…

En México, en los 32 estados se establece que el aborto es legal cuando se genera un embarazo por una violación, sin embargo, en la práctica no ocurre así. Incluso, no se registra, en todos los casos, la edad de la mujer ultrajada, así que los datos no están completos.

De acuerdo a la Dirección General de Información en Salud (SINAC), de la Secretaría de Salud, en el año 2016 nacieron más de 11 mil niños de madres que tenían entre los 10 y los 14 años de edad. ¡Para ser precisos: 11 mil 785! Pero no se tienen registros en menores de 10 años. Además, la Secretaría de Salud informa que cada año, en México, ocurren aproximadamente 459 mil nacimientos de madres menores de 19 años, y en 2014 uno de cada cinco nacimientos fue de madres niñas y adolescentes.

Y de acuerdo a la OCDE, México ocupa el primer lugar mundial en abuso sexual infantil. Y un gran número de esos abusos genera repercusiones no sólo emocionales y psicológicas, sino también embarazos “obligados”, puesto que no se permiten que las niñas tengan acceso a un aborto seguro. Tampoco a una atención médica integral. Es decir, sólo les ofrecen atención en el parto o cesárea, y las demás ir así nada más.

Sin embargo, toda mexicana que sea ultrajada y embarazada tiene derecho a abortar, especialmente si es una niña o adolescente, puesto que en México el embarazo no deseado ocurre entre niñas y adolescentes de todos los sectores sociales, pero las opciones con que cuentan para enfrentarlo difieren de acuerdo con las condiciones del entorno en el que viven.

De acuerdo con GIRE, en México, se cometen al menos 600 mil delitos sexuales cada año —pero recuerda que no todos son denunciados—; y nueve de cada diez víctimas son mujeres; cuatro de cada diez de ellas tienen menos de 15 años de edad. De manera alarmante, el lugar en el que más seguras deberíamos de estar las mujeres, es en donde se producen la mitad de los delitos sexuales: sus hogares; y 60 por ciento de las veces, sus agresores resultan ser familiares o personas conocidas.

Y finalmente, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de 2009 a 2016, se han recibido 111 mil 413 denuncias por violación sexual en las procuradurías generales de justicia locales y la Procuraduría General de la República; tales cifras contrastan con el número de procedimientos de aborto por violación que las secretarías de salud locales y federal, IMSS e ISSSTE reportan haber realizado durante el mismo periodo: tan sólo 63. Ante estas cifras, cuál es la realidad, cuál es la esperanza de las niñas, adolescentes y mujeres que son víctimas de violación en México.